Texto de sala


Hijo del escultor y tallista Julià Villèlia a quien en 1942 nombraron director de una fábrica de muebles en Mataró, donde se mudó toda la familia. En esa fábrica Moisès se convierte en aprendiz de tallista. En 1945 su padre deja la fábrica y abre un taller con Moisès que, al mismo tiempo, comienza a interesarse por la poesía romántica y simbolista.

En 1949 expone su primera talla en el Museo Municipal de Mataró y colabora con su padre en la realización del presbiterio de la basílica de Santa María de Mataró y en 1953, también en Mataró y en colaboración con su padre, realizan la talla de la capilla de Santa Ana. A partir de este momento se dedicaría plenamente a la escultura y entraría en contacto con los círculos artísticos de la época.

Al año siguiente, en 1954, realiza su primera exposición individual en el Museo Municipal de Mataró. En este mismo momento abandona por completo la figuración y funda el grupo Art Actual, con el objetivo de introducir las últimas tendencias artísticas en Mataró. A partir de aquí su carrera artística empieza a proyectarse, participa en los Salones de Octubre de 1956 y 1957 y entra en el Club 49 de la mano de Joan Prats.

Durante los siguientes años fue alternando el trabajo de escultor con el diseño industrial, el teatro y el diseño de jardines. Y en 1967 el Instituto Francés le concede una beca para viajar a París y en 1968 expone los dibujos y esculturas realizadas durante esta estancia en la capital de Francia.

En 1969 se marcha a Argentina desde donde pasará también al Ecuador hasta que en 1972 regresa a Barcelona. Durante su estancia en la América Latina crece en él la idea de que todas las culturas que han dominado el bambú dominaban también la cerámica. Años más tarde, pues, en sus esculturas empezaría a examinar esta simbiosis de materiales.

Desde los años 80 sus esculturas se caracterizaron por la incorporación de la cerámica y también las denominadas telas de araña, aunque sin duda las esculturas de Villèlia tienen que entenderse desde el trabajo con caña de bambú. Son estructuras ligeras, a menudo flotantes, en las que el espacio dialoga con el vacío y donde los nudos predeterminan las formas.

Probablemente su carácter a menudo crítico con las autoridades sobre todo durante la época franquista le condujo a ser un artista que no disfrutó del reconocimiento en vida que habría merecido. Muestra de ello es el hecho de que en el año 1963 se negó a representar a España en la Bienal de São Paulo, por no comulgar con la ideología del régimen de Franco.

La exposición que presentamos es el reconocimiento a una trayectoria rica en calidad y cantidad de este poeta y escultor. Se incluyen obras desde los iniciales años 70 hasta los 90 tanto desde las estructuras flotantes como de las tallas y las telas de araña. En sus esculturas se da una simbiosis entre la naturaleza en estado salvaje y la dominada por la mano del hombre, el primitivismo, las formas orgánicas, el movimiento, y espacios y vacíos. Son esculturas que confluyen en el espacio, donde las sombras proyectan la escultura y forman parte de ella.