Jordi Díaz Alamà (Granollers, 1986) estudió bellas artes en la Universidad de Barcelona, donde actualmente imparte clases en el departamento de dibujo. Su pintura, de tipo realista y clasicista, destaca por una cuidada y meticulosa destreza técnica. Y es que Díaz Alamà defiende una manera de pintar que lo retorna a la manera clásica, a lo que él llama un saber hacer y unos principios propios de los grandes maestros de la pintura. Combina, desde 2013, el trabajo artístico con su proyecto educativo en la Barcelona Academy of Art, fundada por él mismo y donde imparte clases de dibujo y pintura, además de tener ahí su estudio.
Ha sido becado y premiado en varias ocasiones, entre las que destacan la beca Fundación Arauco, con la que hizo varias estancias con el pintor Guillermo Muñoz Vera en Chinchón (Madrid) o la beca Cátedra Francisco Goya, que le permitió estudiar con Antonio López. También se formó un tiempo cerca del artista noruego Odd Nerdrum. Sé formó en dibujo y pintura en The Florence Academy of Art, donde aprendió las técnicas de pintura propias de los grandes maestros del siglo xix. Fue ganador del concurso Figurativas 11, organizado por la Fundación de las Artes y los Artistas en colaboración con el meam, y del li Premio Internacional de Pintura Ynglada-Guillot, organizado por la Real Academia Catalana de Bellas Artes de Sant Jordi. Ha recibido también la Medalla de Honor en el 29 concurso de pintura bmw y ha sido finalista en la competición internacional arc Salon, organizada por el portal web Art Renewal Center.
Explica que utiliza su pintura para contar historias. Narraciones que tienen que conmover y transmitir cierto sentimiento al espectador, ya que para él este es el sentido del arte. En la exposición que presentamos Díaz Alamà hace una propuesta que parte de una meticulosa selección de obras clásicas de los grandes maestros de la historia del arte como Velázquez, Goya, Géricault, Friedrich, Manet o Degas, y trabaja a partir de algunas de sus obras más significativas. En un proceso de emancipación que para el artista significa una nueva experiencia creativa al mismo tiempo que un ejercicio de virtuosismo técnico, Alamà presenta los grandes clásicos de la historia de la pintura recortados bajo extensas capas de pintura acrílica o densas capas de resina, fragmentadas, rasgadas y cortadas y, en un acto de rebeldía o lealtad extrema, las pega, recompone y sutura.
De este modo Alamà selecciona lo que aparece en sus pinturas y lo que esconde, sugiere e invita a reflexionar. Nos sitúa ante la temporalidad o atemporalidad del arte a través de estas obras recompuestas, marcadas por el paso del tiempo, pasadas y presentes a la vez. #ClasicosDesollados es, pues, un ejercicio de madurez creativa, una propuesta atrevida y sugerente que nos transporta al presente a través del pasado.