Inauguración: 4 de noviembre
Medusa convertía en piedra las personas que la miraban fijamente a los ojos, como el fotógrafo preserva quién capta el objetivo de su cámara. Esta exposición, por lo tanto, habla de tiempo y de miradas, de tiempos pasados que son presentes por siempre jamás. Las paredes del Castell de Vila-seca se llenan de un elenco de rostros que han nutrido de cultura nuestro país. Algunos de ellos, sombras ilustres, personas que habían sido imprescindibles y que ahora son casi anónimas. Otros, figuras fundamentales a las cuales todavía ahora volvemos a menudo y que nos guían como un faro en medio de un mar de incertidumbres. Presencias que, de una manera u otra, nos definen.
Tres generaciones de fotógrafos que han sabido captar —cada cual con el espíritu de su época— un momento concreto de la historia cultural de nuestro país. Francesc Català-Roca retrata los primeros años de la posguerra, Leopold Samsó plasma la apertura de los años sesenta y setenta, hasta llegar a la mirada de hoy, de la mano de Lluc Queralt. Tres épocas y tres voces que se funden aquí en una. Tres miradas que aquí dialogan las unas con las otras, más allá del tiempo, más allá de estilos y de modas. Una aproximación a la tarea de escritores, actores, artistas y músicos desde la óptica sensible de tres ojos detrás una lente.
Bernat Puigdollers
Comisario de la exposición
Castell de Vila-seca
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