La colección es el lugar de confluencia donde se funde la mirada plural del coleccionista,Antoni Vila Casas, con el arte contemporáneo, un mapa de desplazamientos y decisiones para acoger unas obras determinadas que abarcan diferentes ideologías o lenguajes creativos. Por esta razón, el discurso visual de los espacios de la Fundación Vila Casas —Can Framis, Palau Solterra y Can Mario— no sigue un criterio cronológico o estilístico sino un itinerario abierto de relaciones donde conviven las distintas propuestas. Desde los años sesenta hasta el momento actual, con algunos referentes anteriores, se muestran varios caminos de la creación pictórica y escultórica en Cataluña. Solo la fotografía tiene un marco de referencia internacional.
Josep Maria Cabané
Participa en exposiciones desde el año 1986 y fue instructor del género retratista en varios cursos y seminarios. Josep Maria Cabané vela por la representación de la figura humana, usando la estética del retrato pero rehuyendo la fidelidad fotográfica. Sus personajes son el resultado de una reformulación de los rasgos humanos, de la imaginación y del propio universo intimista. Reanuda y distorsiona todo aquello que vemos bajo una clara intención transformadora que le acerca al surrealismo de Magritte, pero que envuelve de melancolía y donde el vacío espacial da relieve y protagonismo al individuo. Sus últimos trabajos derivan hacia un tratamiento de los aspectos más históricos de la memoria cíclica.
Escultor que crea figuras expresionistas estilizadas, para evolucionar hacía la abstracción con un lenguaje de formas orgánicas y ensamblajes, clara alusión al Pop Art.
Celebra su primera exposición el año 1965, asesorado por el escultor Domènec Fita. Entre los años 1981 y 1991 modela esculturas de gran formato destinadas a espacios públicos, y al mismo tiempo empieza a experimentar con nuevas formas y materiales sin abandonar la madera en su hábitat forestal.
Pintora, escultora, fotógrafa y poeta, Lita Cabellut, artista catalana afincada en Holanda, reivindica la universalidad del arte y describe, a través de este, la realidad de la condición humana.
Visiblemente influida por artistas como Goya o Francis Bacon, su universo creativo se aferra al compromiso y la preocupación por el ser humano, al que coge como objeto e introduce en la obra mediante una técnica en la que la importancia recae en captar la vivacidad de la piel, el órgano externo que revela el paso del tiempo y las experiencias, aquel que desnuda la crudeza, la fuerza, el carácter y la angustia de los instantes más emotivos de su existencia.
La evolución de Xavier Calicó ha conseguido que, con el paso de los años, su trabajo transite a lo largo de diversas tendencias artísticas, siguiendo criterios sorprendentes y, en ocasiones, insertándose en corrientes de aspecto generalista. Después de un periodo inicial en el que experimenta con la abstracción y la figuración, a mediados del año 1967 el artista configura un lenguaje propio como reflejo de un mundo en el que las formas sintéticas y los colores se entremezclan bajo una concepción mironiana. Sin embargo, desde finales de los años setenta, su trabajo hace un repentino viraje al dejarse seducir por el neoexpresionismo alemán, que desemboca en un sin retorno figurativo de tono realista.
Sergio Calleja, utiliza, principalmente, la técnica acrílica sobre un soporte de tela de lino. Ha evolucionado desde un estilo fuertemente influenciado por Ringo de Julian hacia el monocromatismo (blanco-negro-gris) como resultado de la observación de las obras de Franz Kline o las fotografías de Bernd y Hilla Becher. Estructuras arquitectónicas e industriales confieren a sus composiciones un carácter dinámico y colosal que fricciona con el ámbito científico-técnico, para llevar al espectador a una reflexión sobre la forma, la analogía, la estructura básica de un sistema que parte del anonimato, la soledad, como quien observa un conjunto de elementos sin esperar verdaderos cambios.
Los inicios de la década de los noventa fueron decisivos en la trayectoria artística de Alvar Calvet, que sumerge en un trabajo de expresión personal y conjuga la creación plástica con la vertiente pedagógica, como profesor de arte. Alvar Calvet insiste en la relación con la cotidianidad, e invita al espectador a participar, para obtener una respuesta. Composiciones de líneas horizontales y verticales en que mezcla telas estampadas y pintura que pauta mediante de estructuras geométricas y que ofrecen infinitud de variantes. Influido por Sean Scully, Mondrian y su coetáneo Joaquim Chancho, se inscribe en la corriente abstracta para fusionar arte y vida, obra y público, y socializar el arte dentro de los colectivos más alejados de la creación artística.
Como resultado de una síntesis de tendencias y estilos influidos por las primeras vanguardias, el surrealismo, la metafísica, la filosofía y la literatura, el lenguaje de Sergi Cambrils revela un gran dominio del dibujo y de la técnica mixta. Escenas oníricas, fantásticas, con un alto componente de contradicción y ambigüedad en las que el espectador encuentra un conjunto de referencias; cerradas de ojo que nos invitan a soñar y a navegar en un mundo poético y conmovedor a la vez, contiguo al que nos mostraba Lewis Carroll. Sin embargo, el equilibrio entre extremos no es estático ni perenne, sino que unas veces se inclina hacia aquello conmovedor u oscuro y otras magnetiza con fuerza la mirada del espectador.
Esculturas que dialogan con otras épocas y culturas arcaicas, nos invita a participar en seductoras cadenas de relaciones e interacciones, entre la presencia y la ausencia, el pasado y el futuro, recuperando el uso y la forma de la memoria personal e histórica.
En su obra coexisten tradición y realidad artística, entretejiendo múltiples reciclajes y sugerentes analogías. Camí construye estructuras simples de flexibilidad compacta y austera, llenas de simbolismo alusivo, resultado de una intensa investigación formal, material y conceptual.
Camí fue Josepmaria: apenas una firma artística renovada para una obra muy personal. Profesor de escultura de la Escola Massana de Barcelona desde los años setenta, badalonés de adopción, cofundador del centro de escultura tallerBDN en esa ciudad, las esculturas de Camí son auténticos diálogos con las ideas, las formas, los objetos y los recuerdos que han formado parte de su vida. Analogías que han ido construyendo un hilo conceptual que invita a denunciar y reflexionar sobre problemas que, cíclicamente, afectan a la humanidad.
Espai VolArt: del 7 de septiembre al 18 de noviembre de 2006.
Invitados: Imma Barri (coleccionista), Joan Uriach (coleccionista), Ventura Garcés (coleccionista), Carme Sais (directora del Centro Cultural La Mercè, Girona), Soledat Gomis (periodista especializada en arte - TVE), Maria Palau (redactora cultural del diario El Punt), Estela Casas (directora de la Galería Greca), Miquel Alzueta (marchante de arte), Antonio Niebla (director de la Galería Barcelona), Glòria Bosch (directora de los Espacios de Arte de la Fundación Vila Casas), Arcadi Calzada (patrono de la Fundación Vila Casas) y Antonio Vila Casas (presidente de la Fundación Vila Casas).
El contacto con la naturaleza, aquello primigenio para la búsqueda de un lenguaje ancestral, da como resultado unas obras que reflejan la lucha entre la destreza humana y los materiales concebidos por la Tierra. El artista subsume la materia a sus deseos más íntimos y recónditos hasta obtener un objeto mágico, como un vestigio neolítico adaptado a los tiempos actuales. Casi la totalidad de sus trabajos participan en la idea de la reconstrucción, entendida como una especie de rompecabezas (aquello que la posmodernidad ha llamado de–construcción). La otra variante es la creación de formas que se entrelazan, se relacionan e interactuan para incidir y modificar el espacio natural o urbano y así aportar algo de nuevo. Ángel Camino ha desarrollado una tarea teórica y docente importante en escuelas de arte y talleres, y ha impartido conferencias por todo el Estado español y el extranjero.
En 1980 Montse Campins obtiene la licenciatura de Bellas Artes en el Art Center Collage of Design, en Pasadena (California). Cuando vuelve a Barcelona, se centra principalmente en el mundo de la publicidad y de la moda y se especializa en el retrato. Ha trabajado para diversas agencias de publicidad dentro del sector de la moda, así como para instituciones, revistas y editoriales. Sus últimos trabajos desembocan en la fotografía de autor y el reportaje. La ambigüedad, la identidad personal y el paisaje, como características intrínsecas e inherentes al ser humano, son temas sobre los cuales gira su visor.
Raimon Camprubí empezó con la fotografía guiado por su padre, que era un fantástico fotógrafo aficionado, y con el tiempo pasó a convertirse en discípulo de Francesc Català-Roca durante casi 10 años.
En 1966 se independiza y empieza, siguiendo la estela del maestro, a trabajar para varias publicaciones de arte, arquitectura, publicidad y diseño industrial. De estos trabajos y los viajes que surgieron, Camprubí publicó una colección de libros en torno a la herencia cultural y las particularidades geográficas del Estado español. Destacan Montserrat y Ver Galicia, por los que recibió el Premio Apel·les Mestres del Instituto del Libro Español en 1977 y 1982. Raimon Camprubí ha concebido de esta forma el trabajo fotográfico a modo de fotoperiodista y gracias a su dominio de la luz, tanto en blanco y negro como en la fotografía de color, ha conseguido composiciones casi pictóricas del contorno social e histórico de nuestras tierras.
Pintor autodidacta influido por el corriente del Pop Art Internacional y por artistas como Gerhard Richter o Malcolm Morley. Recurre a los medios de comunicación de masas, y en su obra los planos pictóricos superpuestos sobre un fondo de diáfanas imágenes evidencian un gran conocimiento técnico, una reflexión serena y una constante alusión al mundo oriental. Retratos, mobiliario, budas y paisajes expresan sentimientos intrínsecos frente la naturaleza y el paso del tiempo, sacudiendo los diferentes niveles del espíritu.
Josep Canals Gual es un artista situado en el estilo abstracto. Pinturas que se componen de múltiples, breves y dinámicas pinceladas, búsqueda constante del color y del movimiento. Desde la década de los ‘80 se centró en la labor de galerista, así como en la promoción y dinamización del arte con la creación en 1977 de la Biennal d’Art Contemporani Català.
Escultor y fotógrafo que mediante un proceso de desmaterialización acentúa la esencia de los objetos, más allá de la simple representación. Desnuda el mundo real para adentrarnos en sus componentes más trascendentales: el vacío, la oscuridad, el silencio, expresiones del gesto artístico, y espacio que invita a la introspección y a la liberación de la mirada. Jordi Canudas ha decidido, con su obra, situar el arte en una zona neutra frente al hiperexpresivo mundo que nos rodea.
Pintor y dibujante, hijo del escultor Lluís Carbonell. Sus primeras incursiones pictóricas se focalizan en los paisajes, las figuras femeninas y las composiciones de interiores de influencia constructivista, pero ha derivado hacia ambientes de creciente decorativismo, composiciones sinfónicas, con Gustav Klimt como referente.
Su obra nos traslada a un universo de color, de iluminación diáfana que irradia serenidad, claridad y lirismo.
Pintor y dibujante, su obra evoluciona desde un lenguaje figurativo, sincero y expresivo que sedujo a críticos barceloneses como Santos Torroella, Joan Gich y Sebastià Gasch. Nos sumerge en un léxico de grafismos, de formas abstractas y de delicadas combinaciones cromáticas. En conjunto, su pintura despliega elegancia y sutileza como resultado de matices y veladuras, y la combinación de diversas técnicas como el óleo, pastel, tinta y témpera, de refinada bohemia decadente característica de los pintores de la Escuela de París.
Pintor de obras de temática figurativa protagonizadas por unos sujetos, unas arquitecturas o fragmentos de la naturaleza que nos resultan familiares. En definitiva, situaciones y actitudes cotidianas, envueltas por una cierta atmósfera de contemplación serena y silencio. La luz intensa y un trazo imperceptible compuesto por una densa capa matérica que no deja huella, son los rasgos ineludibles de su trabajo.
Ha sido galardonado con varios premios y forma parte de destacadas colecciones privadas.
Rostros humanos, manos crispadas, inscripciones y caligrafías se unifican de manera aparentemente caótica en la obra de Armand Cardona, pintor y dibujante de formación autodidacta.Sus piezas, figurativas y a menudo trabajadas a partir de una misma temática, se convierten en una crónica de nuestro tiempo gracias a su visión ácida y crítica de la sociedad. Sus trazos, negros y sinuosos, subrayan su particular iconografía, que bebe de influencias tan diversas como la pintura de los retablos románicos o los mass media...
Armand Cardona expuso en varios países como Italia, Alemania, Francia y los Estados Unidos, y fue galardonado con el premio Ynglada-Guillot en el año 1971.
Figuras voluptuosas y gráciles que reclaman la atención del espectador, colores enérgicos que otorgan vida a sentimientos soterrados y que sienten la necesidad de brotar del anonimato. Su pintura es un instrumento que aboga por un cambio inmediato y que nos abre los ojos dentro de una sociedad cegada por la absurdidad. Representaciones que otorgan al espectador una consciencia existencial enturbiada por la insatisfacción, la inseguridad y las miserias humanas.
Escultor y pintor considerado uno de los artistas más activos en el desarrollo de instalaciones y montajes arquitectónicos de la década de los ochenta. Interesado por los conceptos de tiempo-espacio, movimiento, y las cualidades tridimensionales que giran entorno al precepto minimalista de la expresión, donde se evidencia la influencia de la escuela constructivista rusa en su obra. Fragmentos torcidos de una realidad circular que evocan un lirismo infinito; imponentes formas simples y simbólicas segmentadas y alargadas, volúmenes en espiral deforman la masa corpórea en curvaturas inverosímiles hasta experimentar la inflexión del diálogo más interno. Intento de equilibrio entre el concepto y la forma.
Pintor que ha evolucionado del expresionismo hacia una abstracción de elementos posminimalistas. Martin Carral se siente atraído por la industrialización en sus facetas formales, materiales, coloristas y temáticas. Pintura y soporte se combinan con materias primas sin tratar o alternadas con densas argamasas monocromáticas. Sus pinceladas pautan ritmos compasados, que recuerdan a Richard Serra o Richard Deacon, en los que modela la tridimensionalidad de síntesis reduccionistas y figuras simples en intersección, como óvalos, círculos, o líneas.
Licenciados ambos en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, conocedores de la técnica del dibujo y del Arte de la pintura, en la obra de Carmen Anzano (Barcelona) se percibe una celebración de los materiales –pinturas, telas, maderas, cuerdas e hilos– interrelacionados para expresarse ya sea en un bastidor o en el vacío. En Martín Carral (Meruelo, Cantabria, 1959), esa celebración corresponde a las formas y en cómo dimensionar el espacio con arquitecturas inventadas y geometrías tridimensionales. Sus trayectorias se han consolidado individualmente, con reconocimiento y exposiciones regulares desde la década de los ochenta, y ahora han querido que sus obras convivan en Espai Volart.
Pintor catalán que se relacionó con el Círculo Maillol presidido por Josep Maria de Sucre y constituido entre otros por Charles Collet de quien aprendió escultura, cerámica, esmalte y grabado.
Además, fue ilustrador de libros. Sus cuadros de paisajes gerundenses como Cadaqués, y de Ibiza son composiciones ordenadas de colores plácidos y contornos confusos.
En 1994 la Generalitat de Catalunya le concedió la Creu de Sant Jordi por su tarea pedagógica relacionada con el arte y por la difusión internacional de los paisajes ampurdaneses.
David Casals Moreno es uno de los máximos exponentes del nuevo realismo contemporáneo. Sin renunciar a la pintura abstracta del siglo anterior, su visión parte de una innovadora figuración que enriquece la historia del arte como testimonio de la huella humana. La producción de Casals presenta escenarios naturales puntualmente alterados por la acción humana, alojando en la esencia de la obra un ambiente de soledad y quietud como inagotable fuente interpretativa de una temática perenne.
Esteve Casanoves concibe la escultura, la pintura, la fotografía y el vídeo como una constelación de significados. Su mundo es un espacio de convergencias: destrucción-construcción, movimiento-quietud, permutación-estabilidad. Arte rítmico y poético, alejado de la representación figurativa, delirio abstracto de la razón. Investiga con las texturas, la consistencia de la materia y los espacios y en medio de este ensayo la plasticidad se transmuta en vitalidad y energía. Obra laberíntica, entramado de caminos y bifurcaciones que provocan en el espectador el placer de confundir y reencontrar el camino perdido.
Traza en el aire sinuosas líneas de hierro. Esculturas perforadas donde las sombras se cuelan en la inmensidad del espacio. Tridimensionalidad como receptáculo de fragilidad y, a su vez, consistencia, formas simples que contienen un mensaje complejo que envuelve una reflexión sobre misterio y la fuerza de la creación. Nubes que lloran, estructuras leves y de dulce fragilidad, como coladores totémicos que se apropian de las leyes físicas de la gravedad y nos empujan hacia la infinitud, más allá del puro placer visual.
Pascual Casaubón adopta de su tierra la piedra de Ulldecona a la que infunde vida y síntesis. Desfigura la masa para mostrarnos una especie de cuerpo vivo, orgánico. Arte en tensión, formas sensuales de donde surgen agua, grietas, estratos, sedimentos, formas fálicas, ovoides y montículos que se levantan hacia el cielo o se extienden a ras de tierra. Una fusión entre el rigor de las rectas y la gracilidad de las curvas, que son como acantilados que nos empujan al vacío vertiginoso. En sus más recientes se advierten formas geométricas de abstracción simbólica que rememoran el modernismo catalán de raíz gaudiniana.
Junto con Agustí Fructuoso fundó el proyecto TPK Art i Pensament Contemporani durante el año 1977, institución que, huyendo de los estereotipos academicistas, ha desarrollado una importante tarea de docencia e investigación en las distintas disciplinas artísticas. Después de pasar por la Escola Massana y la Facultat de Belles Arts, con una clara voluntad transgresora, mezcla diferentes materiales y disciplinas —pintura, escultura, vídeo, fotografía...— para dar lugar a más de un centenar de proyectos en solitario o en colaboración con otros artistas.
Castro ubica al espectador en la atracción del misterio mediante una dermis de pintura figurativa intimista. Con un dibujo sencillo, de formas simples y definidas, sus personajes, al acecho, evocan una nostalgia infundida de complicidad, reflexión y curiosidad para indagar qué sucede en la escena. Artista cautivado por la atmósfera, las vibraciones producidas por la composición, así como por el modo táctil que deja su poso en la tela. La obra de Castro rehuye los estereotipos y se encorva por la risa oculta y la sonrisa burlesca en una paleta de tierras ocres, rojizas y anaranjadas.
Uno de los principales representantes de la vanguardia fotográfica catalana de los años treinta, cartelista industrial, redactor de numerosos artículos e ilustrador de libros sobre el potencial de la imagen fotográfica en publicidad. Mediante efectos lumínicos dramáticos, Català Pic realizó audaces incursiones en el fotomontaje donde integra las tendencias coexistentes del periodo de entreguerras: surrealismo, constructivismo, Nueva Objetividad, la Bauhaus, y el cartelismo publicitario de los Dadaístas y de Man Ray. Trabajó como periodista y grafista para la Comisaría de Propaganda de la Generalitat (Govern Nacional Català) durante la Guerra Civil española.
Fue gracias a su padre, Pere Català Pic, que se inició en el mundo de la fotografía con tan sólo 13 años. Aunque no fue hasta 1947 que, ya en un estudio propio, se dedicó a trabajar en el campo de la fotografía industrial y de la ilustración. Colaboró en diversas revistas como el semanario Revista y con el grupo de arquitectos Grup R. Sus imágenes abarcan desde el paisaje natural y urbano hasta la documentación artística y etnográfica. Ha retratado a personajes de nuestra cultura como Salvador Dalí, Joan Miró o Josep Pla, entre muchos otros. A lo largo de toda su trayectoria profesional, ha sido galardonado con numerosos reconocimientos: el Premio Nacional de las Artes Plásticas (1983) otorgado por el Ministerio de Cultura, la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya (1992) y la Medalla de Oro al Mérito Artístico del Ayuntamiento de Barcelona.
En 1967 empieza a trabajar como fotógrafo free lance, realizando reportajes de viajes para La Vanguardia y Destino. Desde la primera exposición en 1972, su obra forma parte de innumerables colecciones públicas y privadas de todo el mundo. En 2001 fue galardonado con el Premio Nacional de Fotografía y el Premio Nacional de Artes Plásticas.
Sus imágenes son el resultado de contemplar las múltiples caras de la naturaleza para inmortalizarla en su estado más puro. A menudo experimenta con técnicas fotográficas del s. XIX como el calotipo en la Polaroid, y así sus desnudos, paisajes, retratos o bodegones, embriagados por una atmósfera de melancolía reflejan atemporalidad y realidad.
El trabajo de Agustí Centelles, figura clave del fotoperiodismo español, constituye un testimonio ineludible de uno de los episodios que han marcado la memoria histórica y visual de España hasta nuestros días: el de la Guerra Civil.
Los encuadramientos, los puntos de vista y la profundidad de sus fotografías, obtenidas con la cámara Leica, atrapan el tiempo transpirando modernidad. Obras poéticas de fuerza épica e intensidad dramática que, lejos de caer en el anecdotismo, muestran una realidad desnuda de gran potencial discursivo.
Vetado al fotoperiodismo por el régimen franquista, al volver del exilio en el año 1994, se dedicó a la fotografía publicitaria.
Dos años antes de morir, obtuvo el Premio Nacional de Fotografía. IMÁGENES: España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Centro Documental de la Memoria Histórica. Archivo Agustí Centelles i Ossó.
Artista multidisciplinar que concilia fotografía y dibujo para crear enigmáticos espacios de turbadoras tensiones. Pensamientos que encuentran en la fotografía el receptáculo dorado de sus luces, en los dibujos los trazos de sus perfiles y en la escultura la mutación de una identidad que, construida sobre sí misma, a su vez se desgarra. Viajes introspectivos hacia un mundo de dualidades, trayectos entre la distancia de los opuestos, apología de la circunspección y del paso escurridizo del tiempo. Obras deconstruidas para proyectar, en el mismo proceso de reconstrucción, multiplicidad de significados que posibilitan la interacción con el público.
Sensualidad, voluptuosidad, condensación intrépida y belleza poética son el resultado de un exhaustivo proceso mental que se aleja de lo inteligible. Con una sólida experiencia a sus espaldas y un gran conocimiento de la técnica pétrea y de los metales, sus esculturas son el receptáculo de una lucha entre la tensión-distensión, robustez–flexibilidad, consistencia-delicadeza, aspereza-suavidad. A partir de unos inicios figurativos navega hacia una elaborada abstracción, donde la sinuosidad lumínica fluye entre formas serpenteantes que retuercen y rizan elementos inflexibles. Textos literarios o fragmentos escritos en diferentes lenguas y engastados en la materia forman una combinación harmónica entre tridimensionalidad y literatura.
En la generación del movimiento conceptual, de carácter esencialmente social y político, Jordi Cerdà —desde la pintura, los objetos, el cine experimental o la fotoperformance— interroga la correspondencia entre la realidad y su representación. Bajo un cuidado proceso de fragmentación y deconstrucción nos induce a la reflexión sobre el arte y su lenguaje inherente. Las imágenes retóricas, el desdoblamiento, la reproducción, la autenticidad o la proyección de los contrastes son componentes que condicionan la lectura y, a la vez, alargan los límites conceptuales y cronológicos de la memoria artística hasta la contemporaneidad. En un procedimiento de apropiación de imágenes que conviven entre ellas y la asociación confrontada y dispar, otorga a la obra de arte una nueva lectura objetiva que anexiona pensamiento y subconsciente.
En la obra de Ramon Cerezo el vacío es el responsable de crear la perspectiva tridimensional. Formas geométricas bajo una apariencia de cálculo y precisión expresan un mundo que va más allá del intelecto. Líneas y curvas infinitas entrelazadas y lanzadas al espacio establecen un diálogo entre materia y perforación. Piezas abiertas que abrazan el vacuum y su eternidad.
En sus últimas creaciones abstractas utiliza nuevos materiales, como la madera, e incorpora el color.
Ilustrador y pintor, conocido por sus chistes gráficos en el diario Avui y en publicaciones para niños como L’Infantil o Cavall Fort. Humorista gráfico catalán que en 1989 abandonó la prensa diaria para consagrarse plenamente a la pintura y el grabado. Sus dibujos de trazos sencillos, pero de ideas inteligentes de reivindicación social retrataron con ironía y una sutil agudeza la vida cotidiana durante la represión franquista. A lo largo de su trayectoria fue reconocido con diferentes galardones, y el año 1995 se le concedió la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya. Cuatro años más tarde fue elegido miembro de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi.
Pintor que desarrolla un diálogo entre el gesto lineal y la escritura de signos y caligrafías. Acción y ritmo que emergen de la sencillez de líneas verticales y horizontales que buscan el camino paralelo que la pintura traza sobre la tela. Sus pictogramas son como grandes redes donde el espectador percibe un cierto orden inquietante que necesita de su mirada para poder percibir el orden elemental de las cosas.
Ha sido galardonado con numerosos y prestigiosos premios de pintura y dibujo, como el primer premio de pintura de la Bienal de Tarragona de 1987.
Elementos de la cotidianidad como mobiliario urbano (farolas, sillas, escaleras) a las que no les falta ningún detalle (molduras, papel pintado, grietas y rugosidades, etc.), han sido la base de sus pinturas; aísla las sombras, enigmas entre la presencia y la ausencia formal, que adquieren vida propia, desde la cual el espectador proyecta su imaginación. Influenciado por Antoni Tàpies y el movimiento informalista, así como también por el fotorrealismo americano y el Pop Art, hace visible aquello invisible para descubrirnos el sedimento poético de todos esos objetos más modestos y banales. Desde los ochenta vivió y trabajó entre Barcelona y New York, donde tenía su estudio.
La pintura de Josep Cisquella (Barcelona, 1955-2010), ingeniero industrial de formación, es reconocida internacionalmente y ha sido expuesta regularmente, desde los años noventa, en las galerías Àmbit de Barcelona, Campton Gallery de Nueva York y Caldwell Snyder de San Francisco, además de la Exhibition New European Artists en Sotheby’s de Amsterdam o en Arte Fisher Fine de Londres. Su última exposición en España fue en 1998 en Àmbit.
Escultor autodidacta que trabaja principalmente la madera y que, mediante una técnica admirable, consigue resultados de una gran originalidad y perfección. Entendiendo el arte como una búsqueda constante y estética en la que se experimenta con la plasticidad de la materia orgánica, otorga elasticidad y ductilidad a unas piezas a medio camino entre la figuración y la abstracción. La voluntad para construir formas que contienen u ocupan el espacio está presente en gran parte de sus trabajos.
Pintor autodidacta de retratos, escenas taurinas y visiones urbanas cargadas de expresionismo, colores enérgicos y densas texturas que pueblan sus primeras representaciones hasta principios de los ochenta. Posteriormente, sus colores se atenúan dentro de unas composiciones que exploran el trazo rápido, caligráfico y el puntillismo o dripping. A principios de los noventa, su trayectoria da un giro hacia la abstracción, con imágenes difuminadas que aluden a la literatura novelística.
Pintor representante de la corriente constructivista en el arte catalán. La composición, el ritmo, el movimiento, la estructura formal y la organización espacial son las constantes reflexivas de un minucioso trabajo que no reconoce la improvisación. En sus obras los colores se ordenan en planos esenciales de luz y sombra, sutiles gradaciones de blancos, negros y grises que provocan una singular sensación de espacio en la extensión cristalina y abstracta de las proporciones geométricas, creando la ilusión de una tercera dimensión. En 1976 le fue concedido el primer premio del Concurs Internacional de Dibuix Joan Miró.
Abismos rojizos que se suceden en riquísimas estratificaciones de tonalidades eclipsadas, y se permutan en aguadas refracciones y fantasmagóricas neblinas..., paisajes del alma que habitan en un mundo de estructuras simétricas para proyectarse en una asunción de introspección personal. Evocación, insinuación, atemporalidad y sueño que rememoran el estilo místico de Odilon Redon o el estilo más abstracto de Gustave Moreau; pinceladas etéreas de dulce misterio, en las que el observador penetra en un largo viaje a través del espacio y el tiempo.
Artista polifacético, que ha sintetizado la figuración con la abstracción, los efectos del trompe-l’oeil con la fuerza de la materia, la incorporación del objeto con el trazo gestual y las fuentes de la tradición con las inquietudes de las vanguardias. Su exilio a París y su amistad con Pablo Picasso lo sumergieron en el mundo del collage y del ensamblaje. Investigador de todo tipo de texturas y materiales, Clavé dominaba las técnicas de grabado: la litografía, el aguafuerte, el cobre y sus diversos procedimientos calcográficos. Galardonado con la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes (1984), la Medalla de Oro de la Generalitat de Catalunya por su arte innovador, y el premio de la UNESCO en la apartado de grafismo.
Su obra se fundamenta en la interpretación de elementos del paisaje y de objetos litúrgicos. Aficionado a recolectar objetos varios de su entorno, los manipula con ironía, y hace participar al espectador de un gran abanico de estímulos.
Mediante un lenguaje figurativo, descontextualiza los objetos para mostrarnos una realidad facetada y casi desconocida, en un contexto trucado, irreal, hasta surrealista.
Pintor de sensaciones que emergen del choque entre el placer y el dolor, la plenitud y la austeridad.
A través de las líneas horizontales nos muestra la piel de diferentes partes del cuerpo humano. Pliegues que son testimonio del paso del tiempo, resumen de vivencias y signo identificador de nuestra existencia.
Sobre un suave fondo, en sus obras se superponen veladuras, fregado o salpicaduras, traza sombras de formas simples y sinuosas con el grafito. Recubierto todo con parafina, que otorga al conjunto un ambiente desteñido y difuminado.
Josep M. Codina da la realidad cotidiana una visión innovadora al focalizar su mirada en todo aquello que antes no había sido objeto de nuestra atención.
La escultura de Pep Codó es un reconocimiento a las formas de la naturaleza, a los procesos de transformación y, por lo tanto, a la huella del tiempo en nuestro relieve natural y social.
A través de un estudio consciente del material pétreo, examina su núcleo sensitivo para dar volumen a un cuerpo que podemos entender en origen como amorfo, y busca su simbología y significado reales, cuál es en definitiva la forma escultórica de aquella piedra, dotando de vida lo que se nos sugería totalmente inerte. De este modo, el resultado final muestra en sí todo el proceso evolutivo de la pieza, desde la conceptualización hasta el último toque.
Célebre fotógrafa catalana que retrata la ciudad de Barcelona, su entorno, su evolución, los cambios de su gente, la cultura y la vida social. A principios de la década de los 60, Colita inició su aprendizaje bajo la influencia de Oriol Maspons, Julio Ubiña y Xavier Miserachs. Formó parte de los movimientos artísticos e intelectuales progresistas, y en los últimos años de la dictadura franquista realizó innumerables retratos para prensa, así como para publicaciones y exposiciones diversas. En 1998 fue galardonada por el Ayuntamiento de Barcelona con la Medalla al Mèrit Artístic de la ciudad, junto con Oriol Maspons y Leopoldo Pomés.
Fotógrafo perteneciente a la generación de los cincuenta, renovó el lenguaje fotográfico de la época para incorporarlo a las tendencias vanguardistas imperantes. Sus referentes son los fotógrafos vanguardistas de París y Nueva York, como Cartier-Bresson, Brassaï, Man Ray, Walter Evans o Robert Frank. Imágenes en blanco y negro del proletariado más pobre de Barcelona, captadas clandestinamente en los suburbios constituyen fotorreportajes de gran veracidad histórica, sociológica y documental que le merecieron el Premio Nacional de Fotografía 2002.
Considerado uno de los artistas más reconocidos, dentro y fuera del Estado, se ha hecho un hueco en el campo de la videocreación, aunque él se define principalmente como escultor. Instruido en la Escuela de Arte y Diseño de Barcelona, primero se especializa en historia del arte y posteriormente en arquitectura, estudios que compaginará con actividades teatrales. La obra del barcelonés ha bebido directamente de los situacionistas franceses y de algunos cineastas como Buñuel o Godard, haciéndonos reflexionar sobre el relativismo existencial y el tipo de cultura mediática en la que nos encontramos encerrados y subyugados.
Pintor y fotógrafo, también ha realizado numerosas instalaciones.
Sus creaciones reflexionan sobre el entorno que nos rodea, los paisajes que nos llevan a descubrir nuestro yo más íntimo. Juega con el tiempo y el espacio, el interior y el exterior, la presencia y la ausencia, la muerte y la vida, para transgredir los estereotipados convencionalismos, lo que convierte su obra en una plataforma abierta hacia la libertad.
Además de ser traductor, comisario, periodista y crítico de arte y literato, Narcís Comadira es escritor, poeta y pintor.
Artista autodidacta que tiende hacia los colores calientes y las formas geométricas, simples y voluminosas, tiene una obra pictórica que amalgama lirismo con metodología y en la que las composiciones de trazos firmes y fronterizos se disuelven en una atmósfera fantasmagórica que nos evoca hacia la abstracción.
Desde unos inicios circunscritos en el estilo novecentista y que anexiona con el primer expresionismo Kandinskyano, ha intentado captar la realidad por medio de connotaciones extraídas del pop y de la vanguardia, con el objetivo de adentrarnos en la esencia de la forma, el volumen y la luz para evocarnos al lirismo más absoluto.
Después de la guerra, ya de adolescente, se ganó su primer dinero pintando techos de iglesias quemadas. Pintor, decorador, grafista, cartelista publicitario, así como también director artístico y presidente de la Acadèmia de Belles Arts de Sabadell.
Sus pinturas, de estilo hiperrealista, al temple de huevo sobre un soporte de madera, reflejan con detalle y minuciosidad los grandes palacios, les estaciones de tren y los interiores de las casas modernistas de Sabadell, arquitecturas contenedoras de una luz matizada y llena de intensa sensibilidad.
Dueto fotográfico formado por Josep Compte y Palatchi fueron, junto a autores de la talla de Pere Català Pic y Josep Sala, dos de los fotógrafos publicitarios más importantes de los años 30. Es durante esta década cuando hacen múltiples fotomontajes para firmas como Formitrol o Lápiz Termosan, en los que mezclaban fotografía y publicidad con los avances tipográficos del momento. En estos precedentes del publifotoreportaje, de carácter surrealista y claroscuro, el objeto anunciado flota sobre la oscuridad infinita.
Por otra parte, también hizo numerosas fotografías de escenografías y espectáculos de los ballets rusos del Gran Teatre del Liceu, captadas bajo un dramatismo embriagador.
Cursó sus estudios de diseño gráfico en la Llotja de Barcelona.
Pintor de pincelada realista que, bajo una atmósfera de poesía y serenidad, inmortaliza edificios, avenidas y espacios urbanos con tota minuciosidad. Son paisajes que se erigen entre la neblina de la memoria y que abordan el cosmopolitismo.
Escultor de obra pública y privada, pintor, diseñador de joyas y decorador de interiores. Sus inicios parten de las ideas interdisciplinarias y de formación integral introducidas por la Bauhaus. La manipulación de los materiales utilizados deviene una evolución en el mundo matérico y formal de la obra. La simbiosis entre las formas simples y abstractas, de una aparente pureza y desnudez, y su compleja carga simbólica produce a los ojos del espectador una calidoscópica sensibilidad. En 1972 fundó el Centre d’Activitats i Investigacions Artístiques de Esplugues de Llobregat (Barcelona).
Descendiente de orfebres catalanes, Xavier Corberó (Barcelona, 1935)estudió en la Escola Massana, uno de cuyos fundadores fue su padre. Tras cursar estudios en la Central School of Arts and Crafts de Londres, en los años cincuenta se trasladó a Nueva York, donde abrió las puertas de su casa y taller a quienes quisieran compartir su rauxa creativa. De regreso a España a mediados de los sesenta, instalado en Esplugues de Llobregat, alterna su actividad de escultor y pintor con las de diseñador de joyas y decorador de interiores. Las puertas de su taller siguen abiertas para todos.
Espai VolArt: del 21 de febrero de 2008 al 26 de abril de 2008.
Invitados: Carlos Cuatrecasas (coleccionista), Antonio Puig (coleccionista), Joan Uriach (coleccionista), Soledad Gomis (crítica de arte. TVE), Nuria Cuadrado (responsable de Cultura de El Mundo), Daniel Giralt-Miracle (crítico de arte. Miembro de la Reial Acadèmia de Ciències i Arts de Barcelona), Josep Parera (crítico de arte. Responsable de Espacios Singulares de GISA), Cristina Hartmann (directora de la Galería Hartmann), Camilla Hamm (gestora cultural), Glòria Bosch (directora de los Espacios de Arte de la Fundación Vila Casas), Arcadi Calzada (patrono de la Fundación Vila Casas) y Antonio Vila Casas (presidente de la Fundación Vila Casas).
A través de su obra plástica, Martín Cormand se cuestiona la mimesis de las técnicas graficas, pictóricas, digitales y escultóricas que fusiona con la realidad. La seriación se interpreta como forma de llegar a la esencia de lo representado, convirtiendo cada pieza y cada edición en la sombra de una pieza única inexistente. Su arte, que trasluce una clara voluntad de entender el espacio y el tiempo, dónde nada permanece inmutable, transmite la fuerza y el dinamismo de los cambios que se precipitan hacia el individuo.
Pintor, grabador y pedagogo. Elabora piezas de gran formato que ejecuta habitualmente con pintura acrílica. Su obra se circunscribe dentro de un estilo abstracto y gestual con referencias figurativas, y en el que el uso de colores primarios y un gesto agresivo se esparce mediante grandes trazos rítmicos de naturaleza expresiva. Como coleccionista, Corominas es el gran propagador catalán, - incluso europeo- de los artefactos de papel, pequeñas maravillas que nos llevan al ilusorio y fantasioso mundo infantil.
Jeff Cowen estudió Estudios Orientales, Anatomía y Dibujo, y de 1988 a 1992 trabajó como asistente de Larry Clark y Ralph Gibson.
Mediante el antigua tradición de impresión en plata, y utilizando un atípico y laborioso proceso fotográfico donde intervienen productos químicos, pictóricos y de grabado, así como la provocación de accidentes, el artista se interesa en lo que él llama “el momento no”, la instantánea justo antes o justo después de un suceso, para traspasar las barreras físicas de la simple planimetría.
Dentro de la cámara oscura busca y da forma a su propio mundo cargado de dualidades, de poesía y sensualidad, y genera un corpus atemporal. Bajo una simple apariencia azarosa, pues, hay una compleja simbología de alusiones y misterios.
Artista de reconocida internacionalidad y uno de los máximos exponentes de la escultura surrealista por la creación de un lenguaje que conjuga innovación y lirismo. Así como otros precursores de la vanguardia, el artista viajó a París y en contacto con el grupo surrealista, a principios de los años treinta, fue uno de los grandes innovadores en la disciplina escultórica. Compaginó su oficio de ebanista con el estudio del dibujo artístico, pero a pesar de adoptar un lenguaje figurativo, se le reconoce por unas obras metálicas dotadas de gran modernidad y de una estética anexionada al trabajo de Julio González. Usó un abanico infinito de materiales: cobre, madera, varios metales e incluso materiales considerados de desecho. Pese a ser merecedor de la Creu de Sant Jordi en el año 1983 y del Premi Nacional d’Arts Plàstiques en 1990, su proyección y su reconocimiento artístico han tenido una mayor repercusión internacionalmente.
Impregnado de las técnicas más innovadoras en el proceso de fabricación y elaboración del vidrio y sus múltiples vertientes, Joan Crous confecciona con delicadeza su arte culinario. La mezcla de vidrio reciclado con polvo, agua, arena y otros componentes da como resultado una fosilización de unos ingredientes característicos de la cultura popular y social de la comida. Su trabajo aglomera de forma metafórica tiempos pasados, presentes y futuros de las comidas, despertando los sentidos más ocultos de la memoria. Grandes episodios de la historia bajo una perspectiva gastronómica, que conviven con armonía en una minuciosa y sutil tridimensionalidad artística.
La escultora Pia Crozet se formó artísticamente en París y en 1973 recibió el Diploma Nacional de Escultura de Francia. Posteriormente se instaló en Girona, donde desarrolló proyectos artísticos para la recuperación del patrimonio histórico y artístico de la ciudad. Junto con su marido, el escritor y poeta Josep Tarrés, promovió la recuperación del Centre Isaac el Cec de Girona. Desde 2004 vive y tiene taller en Francia. También ha trabajado el collage, el grabado, el dibujo y el tapiz. Cabe destacar su estudio de la simbología pétrea que grabaron en los muros los constructores de catedrales, signos lapidarios que conectan dos realidades: espiritual-material, sobrenatural-natural, universal-individual y divina-humana.
Delicadas ramas desnudas, etéreas, flores y bayas sobre un fondo etéreo, nublado, en consonancia con una primavera grisácea y lluviosa.
Su obra pictórica y tridimensional es una incesante búsqueda de la belleza. Un estilo que sin ser realista ni naturalista es el reflejo de una casi depuración oriental. Su obra tiene algo de austero, despojo y levedad que evidencia un anhelo de simplicidad y pureza. Obra simbólica y poética, con una minuciosidad que choca con la irrealidad, generando una sensación de rareza misteriosa y fascinante.
Voluptuosidad y profusión se despliegan en las obras de este pintor y escultor. Pinceladas gestuales, de una reducida gama cromática que juega con blancos y negros, inundan sus telas construyendo una iconografía breve pero contundente, dominada por el sexo femenino, la comida, los animales, la vida y la muerte.
Una obra de marcado carácter mediterráneo, impetuosa pero estructurada, realista pero irónica, que huye del artificio para buscar la simplicidad.
Ya licenciada en Historia del Arte ingresa en la Facultad de Bellas Artes y se traslada a París para complementar su formación.
En 1992 celebra su primera exposición individual en la Sala Dalmau de Barcelona.
Su trabajo pictórico se compone de múltiples ideogramas y referencias figurativas, que a modo de jeroglífico otorgan al espectador un conjunto de indicios que nos sumergen y proyectan hacia el universo más íntimo y personal del artista.
Escultor y profesor de Bellas Artes. Durante la década de los 50 fue uno de los impulsores de la nueva plástica catalana llevando a cabo su trabajo artístico y docente por toda Europa, sobre todo en Suecia, Bélgica y Holanda.
Los primeros pasos plásticos informalistas derivaron rápidamente en un expresionismo de carácter primitivo en el que las principales fuentes de inspiración fueron formas totémicas hechas en madera. En cambio, a partir de los 70 y los 80, incorpora a los procedimientos resinas, plásticos y cromatismos. La talla, que parece perfilada por la propia naturaleza, juega con líneas parabólicas y espacios vacíos que dan ligereza y movimiento a las piezas.
Cuervo reproduce, a vista de pájaro o frontalmente, hasta el más mínimo detalle de ciudades como Pamplona o San Sebastián, lugares escogidos por la relación personal de experiencias pasadas que perviven en su memoria. Simulando la fotografía, juega con la visión emplazando nuestro ojo en un encuadre convertido en objetivo. Pasea, observa y percibe con atención el instante de una mirada huidiza al entorno. Y lo documenta utilizando la congelación del tiempo y la luz de las arquitecturas urbanas, que envuelven esta realidad pasajera.
Relevante artista de la segunda mitad del s. XX. Cofundador del grupo Dau de Set y heredero del surrealismo por su reivindicación de la libertad como condición determinante de la actitud vital y creativa del artista. Si bien hasta finales de la década de los setenta su trabajo se insiere de lleno en el informalismo, la serie de Las muñecas se convertirá en preámbulo de una nueva etapa que lo llevará hacia la investigación sobre el cuerpo humano.
De entre todos lo galardones recibidos a lo largo de su trayectoria, deben destacarse el Primer Premio Internacional de Pintura de la V Bienal de Sao Paulo y el Premio de Pintura Abstracta de Lausanne, los dos en 1959. En 1983 recibió la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya y en 1999 se le concedió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Ministerio de Cultura.
Creadora multidisciplinaria, Eva Cunill investiga constantmente nuevos procedimientos, técnicas y formas para crear una obra introspectiva y sintética. Todo aquello que no se ve nunca, las emociones, las vibraciones o la fuerza, emergen hacia la superficie y se materializan a través de sus trabajos, que captan la esencia de lo que quiere expresar.
Un universo rítmico y espontáneo que construye a partir de la simplificación y que llega a transmitir un carácter imperceptible e impalpable.
Pintora de paisajes que invitan al espectador al sueño y la meditación. Creadora de atmósferas mediterráneas de gran sutileza cromática e infinita serenidad. Óleos y acrílicos que dan forma al cuerpo de la mujer, para abstraer o deformar sus rasgos anatómicos mediante un hermético y opresivo orden geométrico.
Partiendo de unas obras en las que predomina la línea y el esquematismo, poco a poco el artista investiga el uso de otros materiales y texturas para, así, rememorar la figuración. Ya sean Las Ramblas, Ibiza, Cadaqués o Sitges, la mirada del artista se nos ofrece llena de luz, con una sensación fauvista que deriva hacia la simplicidad gestual. Actualmente realiza composiciones en que combina figuración y trazos abstractos, cromatismo y texturas.
Sus imágenes son fragmentos vitales de una clara influencia cinematográfica. En su deseo de autenticidad y veracidad, capta paisajes desérticos, naturaleza, lugares de tránsito (no lugares) y melancolía frente la imposibilidad de una reconstrucción colectiva. Mediante esta disciplina resucita el instinto primario de un retorno al pasado y de revivir una memoria olvidada de una sociedad roída por la tecnología, el individualismo y el voraz consumismo.
A los catorce años ingresa en la academia militar de artillería de Segovia, decisión que marcará profundamente su trayectoria artística.
Viajó a París, donde estudió en el taller de Édouard Detaille, pintor de temas militares. En un primer momento se limitó a la representación de la figura humana tanto de retratos como de modelos militares; durante el año 1887 le encargaron 264 ilustraciones para la Vida Militar en España. Con el paso de los años, incluye en sus pinturas escenas de vida mundana (salidas de cacería, escenas de hipódromo...) donde el paisaje desarrolla un papel secundario y el carácter eminentemente histórico-descriptivo desaparece en favor de una mayor libertad temática.
Al margen de las nuevas tendencias artísticas del momento, sus obras eran creadas para un tipo de público minoritario de regusto aristocrático.
En el año 1965 se celebró en el Museu Militar del Castell de Montjuïc de Barcelona una exposición monográfica que homenajeaba su trabajo.
Formó parte juntamente con otros artistas como Marcos Palazzi y Nico Nubiola del grupo llamado San Paulino, que se caracterizó por su autonomía y su frescura.
Rosó Cusó elabora con cuidado esculturas de hierro y bronce, obras de pared o exentas por las que, a través de sus orificios, se filtra la luz a manera de celosías o rosetones.
Entorno a un tratamiento poético del espacio y del tiempo, la frontalidad compositiva otorga una aureola de espiritualidad, donde los encuadres que separan y unen las formas casi orgánicas, los bosques caóticos, los rosales de espinas o las redes, nos engullen hacia el vacío etéreo infinito.
Estudioso de la fotografía, Jordi Cuxart explora los límites más incógnitos de la imagen para descubrir los rastros básicos que hacen reconocibles los cuerpos y revelan la pureza originaria de las formas naturales. Mediante el uso minimalista de la luz, el hallazgo perfecto entre volúmenes y líneas convierten la instantánea en testimonio de un momento en el que figura y movimiento se encuentran en armonía.