La colección es el lugar de confluencia donde se funde la mirada plural del coleccionista,Antoni Vila Casas, con el arte contemporáneo, un mapa de desplazamientos y decisiones para acoger unas obras determinadas que abarcan diferentes ideologías o lenguajes creativos. Por esta razón, el discurso visual de los espacios de la Fundación Vila Casas —Can Framis, Palau Solterra y Can Mario— no sigue un criterio cronológico o estilístico sino un itinerario abierto de relaciones donde conviven las distintas propuestas. Desde los años sesenta hasta el momento actual, con algunos referentes anteriores, se muestran varios caminos de la creación pictórica y escultórica en Cataluña. Solo la fotografía tiene un marco de referencia internacional.
Francesc Abad
Terrassa, Barcelona, 1944
Se sumerge en el mundo del arte a través de la pintura y llega a la máxima simplificación de las formas, colores y grafismos dentro del corriente minimalista. Artista multidisciplinar preocupado por la fragilidad de la memoria, traduce el pensamiento en imágenes que dan vida y reavivan el olvido. Todas sus piezas dan cuerpo al lenguaje, armonizando arte y pensamiento con la voluntad utópica de transformar la realidad
En 2004 su trabajo del Camp de la Bota fue galardonado con el Premio “Ciutat de Barcelona” de Artes Plásticas.
Aballí pertenece a una generación de artistas catalanes (junto con Pep Agut o Mabel Palacín) que en los noventa, recuperaron las estéticas conceptuales, la reflexión sobre el proceso creador y la condición política del arte. Su obra integra la cotidianidad dentro de la gestación artística, el transcurso del tiempo y sus huellas, así como la relación del hombre con su mundo contemporáneo. El artista se cuestiona las fronteras entre espacio físico-imaginado-representado, lánguida línea que separa realidad-ficción, presencia-ausencia, materialidad-volatilidad.
Pintor autodidacta y empírico que se nutre de un conjunto de heterogenias perspectivas artísticas. Discípulo de Pere Pruna, Abelló se especializa en la técnica del mural y del grabado. A mediados de los años cuarenta evoluciona hacia una tendencia impresionista que años más tarde derivará en colores explosivos de pinceladas vigorosas. En los últimos años de su trayectoria, su estilo más personal desemboca en un tratamiento más matèrico, informalista y expresionista, sin descuidar la figuración.
Artista polifacético: escultor, dibujante, pintor, magnífico ceramista y diseñador de joyas. Cursó estudios en la Escuela de Cerámica de la Bisbal (Gerona) y empezó su carrera artística con la producción de murales realizados en cerámica y plafones para la decoración de fachadas. Como escultor estiliza los volúmenes y pauta ritmos elípticos de impecable manipulación material. Figuras femeninas de inspiración surrealista, síntesis formal, con tal de transmutar la realidad en búsqueda de una poesía plástica.
Se ha de entender el trabajo escultórico de Pep Admetlla en relación a una arquitectura efímera que se nutre de elementos compositivos incorporados por el artista y que al final del proceso creativo, se transforman en esculturas transitables. Obras atemporales, convertidos en espacios de interacción donde se pone en juego aquello que el artista nombra disecciones, como la memoria, la intuición, la sensibilidad o la experiencia. La obra está totalmente integrada en el espacio. En 2001 fue seleccionado por los Premios FAD de arquitectura en el apartado de Espacios Efímeros con el proyecto escultures transitables.
Iniciado en el mundo de la fotografía en los años cincuenta, Xavier Agramunt mostrará desde siempre un interés especial por los aspectos cotidianos de la sociedad. En el año 1962 abrió un estudio fotográfico y dedicó su tiempo libre a registrar a la gente, las plazas, las playas y otros espacios públicos de la ciudad condal, del Empordà y del territorio italiano. La prolífica producción del fotógrafo barcelonés, focalizada en la vertiente más popular y humana, es un testimonio ineludible del proceso de cambio acontecido a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. La obra de este fotógrafo prácticamente desconocido se expuso por primera vez en el año 2008 a raíz de una muestra en el espacio Can Mario.
Pintor, dibujante y grabador enmarcado dentro de la abstracción geométrica, de estructuras lineales mínimas, juegos de cromatismos y relaciones de proporción, movimiento, ritmo y armonía. Articula un lenguaje sobrio y coherente próximo al neoplasticismo de Mondrian y a la hermenéutica de Paul Klee.
Paralelamente a su afición a la pintura, comienza a desarrollar otras modalidades artísticas como la escultura y el diseño de mobiliario, aunque recientemente se ha iniciado en la construcción de escenarios teatrales. Trabaja especialmente el hierro forjado grabado al ácido e interviene en varios proyectos escultóricos y decorativos. Las creaciones abstractas son el resultado de fusionar geometría y contorsiones curvilíneas, que como auténticos rompecabezas con entrantes y salientes, puzles tridimensionales y sopas de letras son el hábitat de estructuras, grafismos e ideogramas que conviven con euritmia.
Influenciado por la obra de Julio González, Brancusi y los constructivisas rusos, la trayectoria de Sergi Aguilar está marcada por la congruencia y la ductilidad.
Obra de lenguaje puro y geométrico, desprovisto de cualquier atribución minimalista por la exquisita forma de interpretar la simetría como medida espacial. La noción de pasaje configura nuevos espacios transitables, confirmando situaciones erráticas que se adentran en la naturaleza.
El año 1986 se instaló su primera escultura monumental, titulada Julia, en la Vía Júlia de Barcelona, un homenaje a la población emigrante.
Su trayectoria pictórica ha atravesado diferentes etapas: la naïf, la expresionista, la cubista y la realista.
Mediante la espátula, adopta formas cúbicas, arquitecturas sintetizadas y figuras disgregadas. Con el uso de tonos blancos, grises, azules y negros, da un gran protagonismo a la luz que combina con la técnica óleo, acuarelas o temperas y ceras. Construcciones estéticas conceden una sabia atmósfera de neoromanticismo apoyada mayoritariamente por una temática preferentemente femenina, pero que también muestra la vida en las playas, el paisaje urbano, naturaleza muerta e interiores de escenarios de danza, ballet, ópera y jazz.
Pintura personal e intimista. Sus creaciones son el punto de partida desde dónde proyectar la expresión de un sentimiento. A través de la síntesis y de la economía de medios, Rosa Aguiló busca que el espectador se acerque, mire y deje volar la imaginación. Tiempo de silencio, tiempo para mirar, en el que cada trazo, cada gesto evoca el sentido de la fragilidad, nítida lectura de formas simples y dulces colores. Aunque durante un tiempo su trabajo se tiñó de cierta abstracción, actualmente su obra se mueve entre el conceptualismo y el minimalismo plástico.
En la década de los ochenta funda un espacio alternativo de arte contemporáneo con el Grup Tal Taca (1980-1983). Cinco años más tarde traslada su residencia a Colonia (RFA) hasta que en 1991 es invitado a París como artista residente por la Fondation Cartier.
Partiendo de su formación pictoricofotográfica, Pep Agut centra su interés en los límites de la representación, el papel del artista y el lugar del arte. A partir de la concepción de un proceso de trabajo complejo y personal, con la utilización de técnicas, medios y conceptos, somete a estudio ideas y teorías relacionadas con la representación, el lenguaje y la arquitectura.
Des de 1977 centra su trabajo en el fotoperiodismo y la fotografía arquitectónica y cultural, retratando la vida urbana occidental y de las grandes ciudades africanas, como Lagos, El Cairo, Kinshasa y Johanesburgo. Ha expuesto en galerías de Berlín, Barcelona, Tokio y la Havana. Además, también es cofundador del Centro Cultural “Umzansi” a Clermont Township, Suráfrica.
Albert Porta. De 1968 a 2001 ZUSH;actualmente EVRU
Barcelona, 1946
Albert Porta, Zush, y Evru en la actualidad, es uno de los artistas más vanguardistas del panorama nacional. La obra de este pintor, escultor, artista digital, científico y metafísico nos descubre una subjetiva iconografía, nutrida de surrealismo europeo y de la estética ciborg más actual. Artista que nos transporta a uno de los universos creativos más obsesivos y neurasténicos dentro del arte contemporáneo, pionero en la aplicación de las nuevas tecnologías en la creación plástica: obras gestadas por ordenador, fotografías digitales de gran formato y programas informáticos de carácter interactivo que estimulan la creatividad del espectador con la opción de irrumpir en su intelecto.
Les escultures de Nei Albertí Gascons reflejan la voluntad de perpetuar y prolongar la forma en el espacio. Otorga corporeidad a la trayectoria marcada por el rastro de todo lo que se mueve y que no necesita ser visto. Su obra se caracteriza por la sencillez lineal y las elipses abiertas que trazan un remolino de caminos hacia la inmensidad del infinito.
El artista traza una línea invisible entre la poesía visual y la proyección conceptual, i propone al espectador una relación inédita, sorprendente y metafórica con el mundo. Hibridación multidisciplinar, en la que el discurso de Alcaraz, surgido de la tradición plástica clásica, medita sobre el volumen, el lenguaje y el tiempo a través del uso de ciertos materiales como el agua, el vidrio, el espejo, el pigmento, el libro o la piedra. Artista trasgresor, creador de un juego de miradas confrontadas, de tensiones matéricas y perforaciones que nos permiten entrever espacios ocultos y mágicos que trascienden la exclusividad óptica.
Aunque se inició como pintora, Alicia Alegre se expresa a través de la tridimensionalidad. Sus obras parten de la abstracción y se transforman en contundentes volúmenes de ritmos pausados desde los que germinan formas femeninas.
Fusiona arte y naturaleza con el uso de materiales que proporciona la tierra, como la terracota, la madera o el bronce.
Sus creaciones son fruto de la reflexión sobre la transitoriedad de la memoria, estímulo de los recuerdos. Pinturas sensibles, elaboradas mediante la superposición-extirpación de colores ocres, azules, blancos y rojos, que nos evocan las pinturas murales pompeyanas. Flores de lirio, peces, franjas, tipografías, estrellas, caracoles y mapas, símbolos que conectan con la Antigüedad, donde empieza el mundo, la vida.
Iconografía recuperada del pasado, fragmentos de espacio, tiempo y realidad enmarcados dentro de un contexto contemporáneo; imágenes torcidas que evidencian la evolución cíclica de la historia donde se reanuda el misterio de la creación.
Artista que trabaja tensamente con la materia, ha sabido asimilar el patrimonio de Harp, Bracunsi o Moore. Su temática de gran simbolismo surge de proporcionar a la materia una densidad metafísica que trasciende la dimensión física del objeto. Escultor de líneas puras que redescubre las formas primitivas en busca de la geometría esencial y retoma las fuentes de la representación descubierta o revelada. Modifica la materia haciendo emerger el sueño latente y deja al descubierto el alma de las piedras, los metales y las maderas.
Luis Bassat dijo, en una ocasión, de Manel Àlvarez (Sant Feliu de Codines, Barcelona, 1945) que es un artista que «lucha con los materiales y gana; lucha con las formas y las saca adelante; lucha con las texturas y las domina»... Y es que este luchador, nacido el mismo día que Hiroshima quedaba arrasada, es un obrero del arte, cuyas «construcciones» pueden verse en espacios públicos de medio mundo y del que ahora, en Espai VolART, se presenta su más bella obra en pequeño formato.
Espai VolArt: del 8 de septiembre al 19 de noviembre de 2005.
Invitados: Eugenio Mora (coleccionista), Miquel Alsius (coleccionista), Marta Uriach (coleccionista e interiorista), Mònica Terribas (periodista y profesora titular de la UPF), Aleix Mataró (crítico de arte del diario ABC), Olga Spiegel (periodista de La Vanguardia y historiadora del arte), Ignacio de Lassaletta (galerista, Galería Ignacio de Lassaletta, Barcelona), Artur Ramon (galerista, Artur Ramon Arte Contemporáneo, Barcelona), Llucià Homs (galerista, Galeria Llucià Homs, Barcelona), Antoni Vila Casas (presidente de la Fundación Vila Casas), Glòria Bosch (directora dr Artr de los Espacios de la Fundación Vila Casas), Lluís Badia (patrono de la Fundació Vila Casas).
Fotógrafo y artista multimedia de marcado carácter conceptual, Alvargonzález investiga diferentes espacios urbanos y arquitecturas donde el azar es el detonante de constantes transformaciones. Su universo plástico es objeto de las múltiples perspectivas y confrontaciones de los conceptos: colectivo humano, ciudad, viaje, memoria, ausencia y juegos lumínicos. Ha realizado instalaciones en que la luz y las palabras escritas con neones actúan como gesto pictórico en fachadas de edificios tan emblemáticos como la embajada española en Berlín (1992), la antigua torre de control del aeropuerto de Munich (2000) y la embajada suiza de Berlín (2001).
Inicia su trayectoria artística centrado en la pintura, que progresivamente alternará con la escultura.
Utiliza conceptos de doble significado, elementos aparentemente opuestos que provocan reflexiones desde la ausencia. Mediante la racionalidad y la simetría de estructuras geométricas repletas de conceptos indeterminados e infinitos que se concretan en espacios como el agujero o la escalera; metáfora vital que conecta la parte visible con la etérea carencia tejida en el vacío. Su obra deviene poética, lazo entre la idea barroca de eternidad y la exactitud minimalista del cubo, a la búsqueda del aspecto sensible de las cosas.
Desde que descubrió la fotografía en 2007, Maria Alzamora ha convertido la cámara en aliada al captar momentos de la cotidianeidad. De este modo su fotografía se abre paso entre espontáneas miradas que, fugaces o penetrantes, aportan al espectador la esencia de un instante. Asimismo, disfruta con el juego de los espacios en los que la figura humana queda representada por objetos y ambientes que revelan, como un relato abierto, parte de la historia de una presencia que a simple vista no podemos ver.
Las corrientes poscubista y surrealista alimentan sus composiciones, en las que la superposición de elementos incorpora el efecto de movimiento. Amagat utiliza el acrílico sobre papel o tela e investiga la técnica del collage en madera de formato muralista. Temas turbadores y otros que emanan placidez, tratados con vigorosa volumetría y bajo un refinado juego lumínico. En sus cuadros cohabitan figuración y abstracción, geometría y orgánico, y una policromía que contrarresta con el inmenso fondo ocre o gris.
Artista multidisciplinar que trabaja en el campo de las artes plásticas y las artes escénicas.
Durante los setenta se interesa por el arte experimental y conceptual, y lleva a cabo diversas acciones. A finales de los setenta inicia una serie de viajes al norte de África, México y los Estado Unidos, que marcarán profundamente su trabajo y que le llevarán a desarrollar una obra muy expresiva con una gran carga simbólica como los rituales, la magia o la religión.
Entre su variada y amplia producción, deben destacarse las escenografías y readaptaciones teatrales y la dirección de películas como Viaje a la Luna de Federico García Lorca en 1987.
Sus largas estancias en Marruecos o Mallorca y sus últimos y constantes viajes a Asia han dejado huella en la obra de este polifacético artista. Pintor, grabador, escultor y continuador de la ancestral técnica del raku. Su obra, caracterizada por un refinado lenguaje jeroglífico, de líneas y formas sencillas encuentra su fuente de inspiración en los utensilios cotidianos o en elementos de la naturaleza como nubes o flores. Su arte, heterogéneo y abstracto a la vez, la obra de Jaume Amigó es objeto de múltiples interpretaciones. Ha gozado de una amplia trayectoria a nivel nacional e internacional.
Pintor no partícipe del concepto estético de lo pintoresco sino del paisajismo romántico y enigmático. Restaurador vocacional, utiliza telas de tejidos desgastados y maderas antiguas como soporte artístico. Sus creaciones son un juego de refracciones lumínicas, de sombras moldeadas y de claroscuros, que bajo una mirada nórdica se tiñen de meditación y melancolía. Artista fascinado por la oscuridad nocturna, sus cuadros permanecen atrapados por una negrura de sutiles incursiones blanquecinas.
Destacada ceramista escultórica que en los últimos años ha apostado por piezas radicales, transgresoras y con un fuerte carácter expresionista. Experimenta con el uso de la técnica de la tierra y el fuego, manteniendo un irrefutable vínculo con la cerámica asturiana contemporánea. Su obra nos lleva al diálogo, a la meditación, a la intuición fortuita de sus sentimientos y pasiones más profundas sobre la vida, la sexualidad y la muerte. Connotaciones simbólicas seducidas por su simplicidad y primitivismo donde la tierra habla por sí misma.
La personalidad de Juan de Andrés se anuncia en pequeñas y esenciales modificaciones dentro del arte madí, grupo constituido por artistas plásticos argentinos y uruguayos en 1946 en Buenos Aires. Su trabajo recurre a fragmentos de obras ya elaboradas y al recurso del material para así conseguir un sereno equilibrio en las composiciones, que dan expresión a su evocador magnetismo visual. Artesano que incorpora disparidad de elementos hasta obtener, en una simple curvatura o en el vaciado, una inestabilidad delicada, que rompe con la verticalidad u horizontalidad de numerosas composiciones. Sus pinturas y esculturas, están conectadas, en gran medida a cierto periodo de Nelson Ramos.
La esfera, el vacío, el movimiento y el cosmos concentran fuerzas energéticas y vitales que, atrapadas dentro de una estructura pétrea, luchan por salir y ser liberadas.
Estructuras geométricas y coralinas con esferas u óvalos prisioneros en el ventrículo de la masa, que dan vida y movimiento a la materia. Sus esculturas traslucen consistencia y rotundidad matérica.
Su trabajo es una constante reflexión sobre las relaciones existentes entre la luz y el espacio, el lleno y el vacío, el color y la transparencia. Aunque los montajes de Margarita Andreu recrean una dimensión arquitectónica y tridimensional, la incorporación de la fotografía en su trabajo debe entenderse como una continuidad de la concepción y construcción de la poética del vacío surgida de las ideas de ambigüedad, fugacidad y parcialidad.
El pueblo que vio nacer a Margarita Andreu (Cercs, 1953) está enterrado bajo las aguas. Afectado por la construcción de un embalse, este municipio cercano a Berga, al norte de la provincia de Barcelona, trasladó sus piedras hace una década, y quizá sea hoy la metáfora autobiográfica más bella de esa «sensación de inestabilidad, desconcierto y fragilidad bajo los pies» que Andreu nos transmite en sus instalaciones.
Artista incombustible y versátil, ha participado en un centenar de exposiciones colectivas e individuales que, desde la década de los ochenta, la han llevado de Barcelona, Girona o Pamplona a Finlandia, Japón o Brasil.
Espai VolArt: del 5 de mayo al 25 de junio de 2005.
Invitados: Santiago Mercader (coleccionista, consejero delegado de Layetana Inmobiliaria), Piru Cantarell (coleccionista, directora de Christie’s en Barcelona), Mario Rotllant (coleccionista, fundador y presidente de la Fundación Foto Colectania), Jaume Vidal (redactor jefe de Cultura de El Punt), Catalina Serra (periodista de la sección de Cultura de El País), Pilar Parcerisas (crítica de arte y comisaria de exposiciones), Antonio de Barnola (director de la Galería Antonio de Barnola, Barcelona), Àngels de la Mota (directora de la Galería Estrany de la Mota, Barcelona), Chiara Bertola (comisaria de arte contemporáneo, responsable de la Fundación Querini Stampalia, Venecia), Antoni Vila casas (presidente de la Fundación Vila Casas), Glòria Bosch (directora de los Espacios de Arte de la Fundación Vila Casas), Arcadi Calzada (patrono de la Fundación Vila Casas).
Aunque se licenció en Medicina y Cirugía en el año 1963, pocos años después comenzó paralelamente su actividad artística como escultor, utilizando principalmente piedra, bronce, madera y arcilla. A principios de la década de los setenta incorpora un material nuevo directamente asociado a su profesión: las vendas de escayola, lo que otorga a sus obras una presencia de parcialidad y imperfección. En su trabajo predominan el uso del color blanco y la figura humana, así como la idea de grupo en escultura pública, como es el caso del Monument als castellers (Tarragona, 1999), que tiene 222 figuras humanas. Su producción es bastante realista y se le ha podido asociar con la obra del escultor americano George Segal.
Pintor y dibujante de obras de estilo vitalista. Partiendo de unas formas desnudas de colores cálidos, el artista ha virado hacia una expresión armoniosa que reanima y reinterpreta la poética de las sensaciones, con un lenguaje propio, personal y atemporal, más allá de las modas estéticas imperantes.
Considerado uno de los artistas consagrados del panorama artístico catalán, en 1976 crea la Assemblea Democràtica d’Artistes de Girona, que reivindicaba, a través de acciones, la libertad creativa. Dos años más tarde, funda juntamente con Faixó, Gispert y Corominas la revista Art-Actitud.
Influenciado por las “segundas vanguardias”, muy pronto se sumergió dentro de un universo oscuro y caligráfico, signo personal de su identidad creativa.
Sus obras rompen con el concepto de perspectiva y representación renacentista para crear nuevas dimensiones a través del juego de luces y sombras.
Enric Ansesa (Sant Daniel, Girona, 1945) nos advierte que la función del arte es necesaria como instrumento insdispensable para asumir y comprender este mundo cambiante. Desde hace casi cincuenta años, cuando pintó sus primeras caligrafías abstractas, profundiza sobre el negro, el mejor aliado para ordenar su mundo en lucha continua con el color. Ansesa es uno de los pintores más interesantes de la plástica catalana.
Espai VolArt: del 30 de abril al 27 de junio de 2009.
Invitados: Jordi Raventós (coleccionista), Ramon Tàssies (coleccionista), Jordi Vidal (Fundació Espai), Mery Cuesta (crítica de arte y comisaria independiente), Arnau Puig (filósofo y crítico de arte), Francesc Miralles (historiador del arte y crítico), Víctor Cortina (director de Ego Gallery), Alberto Moré (director de Galería, Presenta...), Rocío San Claudio (directora de Raíña Lupa Galería Ediciones), Glòria Bosch (directora de los Espacios de Arte de la Fundació Vila Casas), Arcadi Calzada (patrono de la Fundació Vila Casas) y Antonio Vila Casas (presidente de la Fundació Vila Casas).
Pintor, grabador y escultor, se embarca en complejas sinfonías tonales wagnerianas de regusto expresionista con vertiginosas escenas que narran episodios épicos de la aventura humana y espacios informales de cromatismo lírico.
A lo largo de los años las originarias composiciones de atmósferas románticas evolucionan hacia una síntesis de abstracción material, como oda a la humanidad y a sus desvirtuados valores morales y espirituales.
Ha trabajado como diseñadora gráfica, aunque últimamente se ha especializado en fotografía, que mezcla con otras técnicas artísticas como el retoque digital, las ilustraciones o las pinceladas de acuarela o temperas.
Sus creaciones, traslúcidas e ingenuas, encuentran su fuente de inspiración en la gente de la calle y en sus propias vivencias.
Licenciados ambos en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, conocedores de la técnica del dibujo y del Arte de la pintura, en la obra de Carmen Anzano (Barcelona) se percibe una celebración de los materiales –pinturas, telas, maderas, cuerdas e hilos– interrelacionados para expresarse ya sea en un bastidor o en el vacío. En Martín Carral (Meruelo, Cantabria, 1959), esa celebración corresponde a las formas y en cómo dimensionar el espacio con arquitecturas inventadas y geometrías tridimensionales. Sus trayectorias se han consolidado individualmente, con reconocimiento y exposiciones regulares desde la década de los ochenta, y ahora han querido que sus obras convivan en Espai Volart.
Sus inicios artísticos se centran en el mundo de la ilustración, del diseño gráfico y del cómic. Pinturas elaboradas a partir de sustancias naturales, assemblages de objetos reciclados que se convierten en formas zoomorfas que reflejan la particular visión del artista del mundo natural.
Texturas poco convencionales, colores y formas sorprendentes con los que retrata un bestiario fantástico que reta la imaginación de cualquier científico o biólogo. Su trabajo bebe de fuentes surrealistas como las estructuras móviles de Calder o las esculturas cinéticas de Tinguely.
Escultora catalana que comparte el interés de los norteamericanos Donald Judd o Carl André por la repetición rítmica de simples formas geométricas. Sus creaciones son piezas abstractas de carácter asimétrico y orgánico con un contundente afán de proyección simbólica y un íntimo discurso humanístico cargado de sensualidad y misterio. Conglomerado de contraposiciones entre la materia y las líneas en tensión, el vacío y el lleno, las formas cúbicas y onduladas, que son un reflejo ideológico de las contradictorias miserias humanas: inmovilismo y vitalidad, opresión y libertad.
Es uno de los escultores catalanes de la Modernidad, perteneciente a la tercera generación de la posguerra. Esculturas en forma de pez o de silueta de mujer forman parte de su universo creativo, con formas elementales y simples que navegan entre la dialéctica del mundo geométrico y el organicismo. Autor de la conocida obra Porta dels Països Catalans en la zona fronteriza de Salses. El año 2007 ingresó en el Orden de las Artes y las Letras como caballero por su aportación a la cultura y el arte francés.
En los setenta, Manel Armengol se inicia en el mundo de la fotografía y del fotoperiodismo. En 1977 se le concede el Premio a la Mejor Fotografía de Prensa por las imágenes que hizo sobre las manifestaciones de Barcelona en 1976, publicadas en todo el mundo para mostrar uno de los momentos más representativos de la transición política en España. A partir de 1980 y en el transcurso de los siete años posteriores, se dedicó casi exclusivamente a la fotografía arquitectónica y ambiental del Modernismo catalán. Ha llevado a cabo exposiciones temáticas de elementos de la naturaleza como el fuego, el agua, la tierra o la madera.
Prestigioso artista multidisciplinar que durante más de una década realizó, junto con Rafael Bartolozzi, proyectos artísticos que marcaron la historia del arte contemporáneo español. Sus primeras pinturas se enmarcan en el informalismo, que abandonó en el año 1961, seducido por el naturalismo de Caravaggio. A medio camino entre el mundo surrealista y la estética del Pop Art, la reiterada presencia de la figura humana en su obra es una alusión irónica a las turbaciones, inseguridades y angustias del hombre contemporáneo.
Artigas empezó su formación como contable, tarea que llevó a cabo durante un corto periodo de tiempo. Poco después empezó su formación artística en la Llotja y en la academia de Francesc d’Assís Galí donde conoció, entre otros, a Miró. Su objetivo era convertirse en pintor, pero durante la Exposición de Arte Francés en Barcelona en 1917 decidió cambiar el rumbo inclinándose hacia la cerámica.
Su revolucionaria obra marcó un antes y un después en el tratamiento de la cerámica. Centrado en los aspectos sencillos y naturales, Artigas buscaba en la materia y el torno la pureza de la línea, el color y la estructura. Libró a la cerámica de artificios y decoración superflua, haciendo fluir hacia el exterior todos los sentidos que se extraen de la materia prima, el barro. Estos aspectos, muy vinculados también a la tradición oriental ―concretamente la japonesa― los llevó a cabo tanto en sus trabajos individuales como en las colaboraciones con numerosos artistas que, como él, también buscaban la naturalidad en el tratamiento de la obra final.
Aunque es remarcable la colaboración con Miró a lo largo de su vida, reconocida en todas partes. Se pueden encontrar varios de sus trabajos escultóricos y murales en las grandes capitales del mundo, incluso en 1937 el MET de Nueva York adquirió uno de sus jarrones, convirtiéndose así en la primera cerámica contemporánea comprada por un museo.
Pintor, dibujante y grabador enmarcado en las tendencias vanguardistas norteamericanas que en los sesenta acabaron sustituyendo la tradicional dependencia de los acontecimientos parisinos y europeos. Su obra inicial recoge el impacto del “Pop” americano adaptando sus mitos clásicos y elementos icnográficos en un lenguaje cáustico, de trasfondo irónico y burlesco. En los últimos años, su trabajo muestra un personal debate entre la intuición y la razón, el escepticismo y la pasión, la reflexión y la inmediatez, el rigor lineal y la sensualidad cromática. En 1965 recibió una mención de honor en la III Bienal de Zaragoza, el premio del Ayuntamiento de Terrassa de 1967 y el de la “Ciutat de l’Hospitalet” en 1968.
Pintor, dibujante y grabador, entusiasmado en sus inicios por las tendencias vanguardistas norteamericanas de la década de los sesenta, Francesc Artigau (Barcelona, 1940) supo recoger el impacto estético de ese pop americano para transformarlo y evolucionar con un lenguaje propio. Formado en la Escola Superior de Belles Arts de Sant Jordi, en Barcelona, donde tuvo como profesor a Rafael Santos Torroella, entre otros, su trabajo es un debate personal entre la refl exión y la inmediatez, el rigor del dibujo y la sensualidad cromática. Su obra está presente en numerosas colecciones públicas y privadas, entre las que se encuentran el MACBA, el MNAC y el Reina Sofía.
Escultora de palabras que, minuciosamente deshilvanadas de sus relatos originales, embastan nuevos significados conceptuales, verbales y plásticos. A través de esta no-escritura la artista reescribe libros manipulados en busca de un lirismo artístico. La trayectoria de Mar Arza integra un debate acerca de las palabras y su dimensión sensible y matérica; con este fin elige al azar páginas de libros, disecciona meticulosamente textos y frases o enfatiza palabras que adoptan forma escultórica.
Originales composiciones caracterizadas por un rico cromatismo y en las que la simplicidad de figuras humanas es objeto de una irónica reflexión.
Su pintura ha derivado hacia el minimalismo y la sintetización del discurso. Poesía del color, de los planos y simples imágenes de figuras geométricas son vectores de un mensaje directo y sincero.
Pilar Aymerich se formó entre Barcelona, Londres y París. Especializada en el fotoreportaje y el retrato, Aymerich empezó la carrera en varias publicaciones como Triunfo, Destino, Cambio 16, El País y Fotogramas, entre otras, y colaboró también en libros dedicados a mujeres catalanas como Mercè Rodoreda o Montserrat Roig.
Sus primeros trabajos surgieron paralelamente con la transición y los acontecimientos que dibujarían el camino hacia la democracia, de los que captó el momento más álgido. De la misma forma, la mirada de Pilar penetra de una forma natural pero rigurosa a la hora de realizar retratos, tanto a la gente de la calle en una protesta como a aquellas personalidades de la cultura del momento que posan para ella.
El trabajo de Pilar Aymerich se convierte, tanto en la escena y la acción de un momento crítico como en la placidez del entorno que enmarca un retrato, en un documento de aquella ciudadanía que salía a la calle reclamando los derechos que habían sido negados durante los 40 años de franquismo haciendo evidente la determinación de una sociedad civil de recuperar la libertad y avanzar a través de una implicación colectiva.
Ha ocupado varios cargos en el Colegio de Periodistas y en 2005 fue reconocida con la Cruz de Sant Jordi.