The collection is the point of convergence where the plural vision of the collector Antoni Vila Casas meets contemporary art. It is a map of movements and decisions to accept particular works that embrace different ideologies and creative languages. For this reason the visual discourse of the galleries of the Fundació Vila Casas – Can Framis, Palau SolterraandCan Mario– do not follow a chronological or stylistic progression, but provide an open itinerary of interconnections between various currents of art. Encompassing the period between the 1960’s and the present, with a few previous exceptions, a number of currents of pictorial and sculptural creation in Catalonia are displayed. Only the photography collection is within an international framework.
Cristóbal Hara
Madrid, 1946
Del blanco y negro al color; de la escena cotidiana al instante fugaz; de la composición equilibrada a la evasión de unas pautas regladas. Cristóbal Hara recurre a un amplio abanico de posibilidades fotográficas. Desde el año 1985 se centra en el color y se emancipa de un trabajo con connotaciones periodísticas para enfocar su visor en la imagen más pura y en las entrañas más profundas de su lenguaje multicultural. Obras teñidas de inmediatez que desvelan auténticas emociones encorsetadas en un no estilo y bajo una clara intención de transmitir nuevas sensaciones y estrepitosas evocaciones.
Fotógrafo de orígen británico que amalgama armónicamente imagen documental y poesía. Capta el entorno natural gerundense que le es más cercano, contrarrestándolo y fusionándolo con frívolas y perennes estructuras industriales. Mediante un juego de luz, sombras y color que otorga a sus imágenes un magicismo austero y fantasmagórico, sabe infundir en estas un carácter escenográfico y melancólico.
Sus fotografías y sus videos profundizan en la identidad y la confusión entre los géneros masculino y femenino. La misma artista se autorretrata de forma irónica en múltiples posturas en busca de la artificiosidad, transformando su imagen mediante la ficción y la representación.
Crea obras misteriosas y ambiguas de seres andróginos que desdoblan los mitos culturales y las simulaciones publicitarias.
A través de la memoria, Maria Helguera establece un puente de diálogo entre su Argentina natal, de la que se exilió en 1976, y su rearticulación planteada desde Cataluña.
Con una factura vigorosa y material, acompañada de una gama cromática vinculada a sus orígenes, Maria Helguera se despoja de todo lo que ha aprendido para llegar al estado más puro del ser. De este modo sus trabajos presentan un mundo donde conviven personajes y elementos compositivos propios del imaginario argentino, con evidentes influencias del arte contemporáneo catalán de artistas como Hernández Pijuan o Ràfols Casamada.
Nacida en Buenos Aires (1943), María Helguera vive y trabaja en Barcelona desde 1976. Desde hace 20 años se dedica a la formación en la Escuela de Arte y Diseño EINA, donde es profesora de técnicas sobre papel, composición y laboratorio de color y dibujo. Ha sido curadora de nomerosas exposiciones e impulsora del proyecto Passatges, un curso de investigación artística interdisciplinaria.
Espai VolArt: del 3 de mayo al 23 de junio de 2007.
Invitados: Xavier Visa (coleccionista), Ernest Ventós (coleccionista), Joan-Artur Roura (coleccionista), Marisa Díez de la Fuente (curadora. Ex directora de la Galería Ciento, Barcelona), Jordi Aligué (artista. Director artístico de «Vallgrassa», centro experimental de las artes, Parc Nacional de Garraf), Jaume Vidal Oliveras (curador de la exposición. Historiador y crítico de arte), Francesc Miralles (historiador y crítico de arte), Conxita Oliver (crítica de arte), Glòria Bosch (directora de los Espacios de Arte de la Fundación Vila Casas), Arcadi Calzada (patrono de la Fundación Vila Casas) y Antonio Vila Casas (presidente de la Fundación Vila Casas).
Continuador del Estrambotismo, movimiento artístico impulsado por Joan Fuster en 1974 y arraigado en L’Empordà. Quim Hereu conduce, desde 2011, el proyecto STRAM-PRIVATA, que aglutina varias disciplinas con la voluntad de llevar el conocimiento de esta corriente a todas partes.
Sus obras destacan por el gran formato y por el uso fantasioso de los temas escogidos basados en el aire legendario de la cultura mediterránea, transformando la realidad y dando sentido a la composición sin abandonar la minuciosidad y perfección de un trazo influenciado por los grandes maestros del renacimiento, el romanticismo y el surrealismo.
Estudió Bellas Artes y, después de dedicarse profesionalmente al diseño en el deporte, se decantó definitivamente por la pintura. Sus óleos destacan por la luminosidad y por la presencia de niños o de gente haciendo tareas típicamente campesinas.
Escenas naturales como receptáculo de la memoria, la cultura y la tradición.
Pintor y grabador de elevada influencia informalista y expresionista. Siempre rechazó la etiqueta que le adjudicaron de pintor abstracto por considerar que su creación partía de la realidad, ya que “tengo que tener los pies en la tierra para hacer lo que intento hacer”.
En 1972 inicia un nuevo camino hacia la síntesis volviendo a la esencia de los elementos propiamente pictóricos de formas simples, monocromáticas y trazos limpios. Sus composiciones de espacios vacíos y colores neutros devienen el paisaje de formas geométricas que, a través de un lenguaje sencillo, contiene vigorosas expresiones.
Con líneas esgrafiadas y estrías incisivas sobre la materia, va más allá del cuadro como ventana, para convertirse en radiografía de la esencia de los objetos y la naturaleza.
La obra de este polifacético artista gira en torno al tratamiento de imágenes a través de la técnica del fotomontaje, que bebe directamente de John Heartfield.
El trabajo de Hernando González, llamado por algunos como el último dadaísta, se engendra a partir de aquello personal imaginario, donde el tiempo, el color, la ecología, la tecnología o los seres antropomorfos son los protagonistas principales. Creaciones que, extraídas de la corriente dadaísta, del pop arte i del mundo del cómic, nos invitan a reflexionar sobre el consumo de imágenes de nuestra sociedad.
Se inició en el campo del arte con el uso del lápiz, técnica que le permitía realizar dibujos de trazo rápido y próximo al realismo figurativo. Durante los años ochenta se adentra en la oscuridad y la tiniebla, hábitat de pájaros totémicos que no dejan indiferente al espectador. Utiliza pigmentos ennegrecidos, colores terrosos y materias que evocan la abstracción, como el barniz, el hierro y el carbolundum. Sus pinturas son como la propia vida, donde el bien y el mal, la vida y la muerte, la feminidad y la masculinidad buscan el equilibrio y la armonía absoluta dentro del caos universal.
Partiendo de una trayectoria marcada por la influencia del simbolismo abstracto deriva hacia un corriente más figurativo. Las referencias a la pintura del Renacimiento, la constante búsqueda del equilibrio compositivo y el elevado contenido simbólico de sus telas se convierten el hilo conductor de su proceso creativo. A través del ser humano, el artista busca la perfección y la armonía de su mundo interior.
Presente y pasado se funden en una dimensión temporal, en la que el color y la geometría se hacen evidentes en unos rostros portadores de una historia, de unos deseos y de unas emociones, a través de la que el hombre y la naturaleza devienen una amalgama indivisible.
Trabajador constante y tenaz, persona curiosa y muy culta, Ramon Herreros (Barcelona, 1947) es un gran lector, interesado por temas que van desde la historia del arte, la historia del pensamiento o de las religiones, de la ciencia, la filosofía, el cine, la música, el misticismo... De esa avidez por sembrar el árbol de la sabiduría, recogemos el fruto de su pintura, una obra que se expone regularmente en las principales galerías de arte de nuestro país desde hace más de dos décadas.
Espai VolArt: del 27 de abril al 23 de junio de 2006.
Invitados: Jaume Tomàs (coleccionista. Presidente de la Fundación NEXIA), José Martínez Rovira (coleccionista y empresario), Carmen Godia (coleccionista. Vicepresidenta de Abertis), Juan Bufill (crítico de arte de La Vanguardia. Poeta y fotógrafo), Elena POsa (gestora cultural), Jaume Vidal Oliveres (historiador y crítico de arte), Emili Álvarez (director de la Galeria dels Àngels, Barcelona), Josep Canals (director de Canals-Galeria d'Art, Sant Cugat del Vallès), Joan-Anton Benach (director de Àmbit Galeria d'Art, Barcelona), Antonio Sagnier (patrono de la Fundación Vila Casas), Glòria Bosch (directora de Arte de los Espacios de la Fundación Vila Casas) y Antoni Vila Casas (presidente de la Fundación Vila Casas).
La necesidad de un encuentro con la realidad cotidiana en la pintura contemporánea es el eje vertebrador de su trabajo. Pintor, escultor e ilustrador, nacido en una familia de artistas, se licenció en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona y es miembro del Cercle Artístic de Sant Lluc.
Sus telas matéricas y minuciosas nos muestran fragmentos de la vida cotidiana: un buzón, una tubería o un grupo de gente; aunque también objetos: herramientas, motores e ingenios que llaman la atención del pintor. El objetivo de Hfernandez es recrear la realidad desde una óptica particular, al mismo tiempo que incorpora o elimina elementos bajo un anhelo que pone de manifiesto las infinitas posibilidades estéticas de una existencia ordinaria y periódica. Sirviéndose de una técnica pulcra y actual en sintonía con el ready-made duchampiano, utiliza, transforma o suprime objetos para hacer germinar formes nuevas de representación.
Pintor de figuras humanas, mujeres, paisajes o naturaleza muerta. A través de un cromatismo rico y lleno de personalidad, revela un mundo interno onírico, que sugiere intimidades vividas en el interior de habitáculos, salones y patios dónde planea el misterio de los paisajes captados en un momento de hechizo. Ha sido galardonado con diferentes premios, distinciones y ha sido considerado como mejor crítico entre los más prestigiosos comentaristas de arte.
Licenciado en bellas artes por la Universidad de Barcelona, es uno de los artistas noveles con mayor proyección internacional, actualmente con presencia en exposiciones y colecciones de ciudades como Nueva York, Barcelona, Berlín o Los Ángeles.
Su pintura es el reflejo de una modernidad convulsa y cambiante a la vez que se nos presenta como una ventana hacia una nueva visión de la realidad, más liberada y con nuevas perspectivas. El uso de cromatismos intensos y vibrantes plasmados sobre la superficie con un trazo eléctrico, vital aunque preciso y estudiado al mismo tiempo, hacen que la propia pintura cobre un aspecto vital, casi como si el artista hubiera provocado un trauma en la materia para empezar un diálogo con ella, haciendo girar en 360º el concepto histórico de abstracción pictórica y descubriendo en esta corriente un nuevo lenguaje en el que la intención es recrear la faz y la personalidad del color.
Inicia su carrera como foto reportero, realizando diversos viajes por todo el mundo. Durante la década de los sesenta vive uno de los momentos más intensos de su trayectoria profesional, con la colaboración en las revistas más importantes del momento como Vogue, Elle, Stern y Magnum. Ha cultivado la fotografía documental, de moda, de animales, el retrato, de paisajes y urbes pero no es hasta 1989 que empieza a investigar dentro del campo de la fotografía digital. Imágenes impregnadas de una tradición humanista y populista que dejan a un lado el monumentalismo y la heroicidad.
Javier Huecas estudió Bellas Artes en tres ciudades diferentes: Sevilla, Barcelona y Almería.
Sus primeras creaciones se circunscriben en la corriente pictórica de la Escuela de París. Con el paso del tiempo ha ido incorporando elementos simbólicos como el guerrero, la ciudad –desde diferentes perspectivas-, o la muralla como metáfora del límite de la vida y el conocimiento. También usa el tratamiento en serie de los colores rojizos, verdosos o el negro. Las esculturas combinan el barro tosco con la acuarela para infundir vida a la imagen humana. Mediante acabados terrosos y oxidados, exhibe las angustias de unos individuos que son, por regla general, frágiles y débiles.